El sistema de educación primaria enfrenta diversos problemas en casi todo el mundo”, sostiene el ingeniero y físico Peter Diamandis en su libro “Chronicles of education” (“Crónicas de la educación”), desde una visión de la realidad de USA, y que se sintetiza en un cartel de Pictoline, publicado por EL COMERCIO (Perú). Nosotros lo compartimos con fines únicamente educativos – pastorales, porque es posible inferirlos a diferentes realidades educativas.

 

Además, este enfoque nos permite constatar que “la escuela, tal como funciona en América Latina y en buena parte del mundo, tiene un formato que fue glorioso en la modernidad, pero que hoy parece estar agotado, sin poder restablecer su éxito” (Jorge Eduardo Noro, en diálogo con Infobae) y que refleja un “retraso pedagógico y epistemológico importante, en tanto impide el desarrollo de la creatividad y de la capacidad de crear conocimiento que tienen los individuos naturalmente” (Gustavo M., en el Blog Plural de Modestia).

 

5 problemas que enfrenta el sistema educativo tradicional

 

El libro “Crónicas de la educación” identificó problemas que deben superar colegios primarios. Pictoline lo resumió en cartel.

 

El sistema de educación primaria enfrenta diversos problemas en casi todo el mundo. El libro “Chronicles of education” (“Crónicas de la educación”) del ingeniero y físico Peter Diamandis identificó los cinco más urgentes por resolver; y un cartel compartido en Facebook los resume.

 

“La mayoría de la educación básica no ha cambiado en décadas”, dijo Diamandis citado por el cartel que el sitio en Facebook Pictoline publicó. “Para un mundo que se transforma cada vez más rápido, resolver estos problemas no solo es necesario, sino urgente”

El primer problema son las calificaciones. En el sistema todos comienzan con una “A”. Es una nota perfecta, pero que va disminuyendo con cada error. Según Diamandis, esto es desmotivador. Lo peor es que no reflejan un valor real del mundo; menos es un indicativo de lo aprendido.

 

Los profesores omniscientes. La mayoría de las clases tiene un profesor que se para en frente del aula a dar su clase. Imparte la lección sin advertir a los alumnos que se pierden en la explicación o que están saturados de la información dada. Este modelo es “ineficiente y obsoleto”, precisó Pictoline.

 

La pertinencia de la información. Diamandis explica en su libro que “cuando pienso en la escuela primaria y secundaria, me doy cuenta que lo que aprendí no era útil en el futuro”. Esto se debe a los planes de estudio contienen temas que nunca serán usados.

 

Imaginación. El sistema tradicional fue diseñado para instruir a futuros obreros de cadenas de producción, según advirtió el CEO de Facebook, Mark Zuckerberg, cuando propuso un sistema de educación personalizado en la evolución de cada estudiante. Aquel sistema al que quiere sustituir es ideal para suprimir la imaginación.

 

Según Pictoline, estos programas están tan estructurados para memorizar y seguir órdenes, que lo que consiguen es solo suprimir la creatividad y la originalidad.

 

Finalmente, el problema más grande de la escuela es que es aburrida. “Si aprender en la escuela es una tarea aburrida o sin emoción, entonces se desactiva el principal motor del aprendizaje humano: la pasión”, explicó Diamandis.

 

Alumnos que se sientan de forma pasiva memorizando hechos hace que en Estados Unidos 7.200 estudiantes abandonen las escuelas cada día. Eso hace que al año 1,3 millones de menores dejan de estudiar. Solo el 60% de alumnos terminan la secundaria -la mitad de los desertores fue por aburrimiento.

 

LOS DATOS

 

Cabe precisar que Diamandis basó su publicación en la realidad de Estados Unidos. Sin embargo, sus consejos se pueden extrapolar a la situación en el Perú. Para seguir su trabajo se puede leer sus publicaciones, en inglés, en este link.

 

Peter Diamandis es un ingeniero (del MIT) y médico (de la Escuela Médica de Harvard), co fundador y presidente de X Prize Foundation y co fundador de la Singularity University. Es autor de diversos best seller del New York Times.

 

Este contenido ha sido publicado originalmente por El Comercio (Perú) en la siguiente dirección: elcomercio.pe